miércoles, 4 de diciembre de 2019

Barrilete





BARRILETE

Un cuentito para mi amigo de la infancia Daniel Labonia



Todavía lo tengo guardado en la bolsa de mis imágenes, adornado con el mejor de los moños...
Recuerdo mis cabellos cortos y mis rodillas desnudas y raspadas por el paredón que nos separaba, aunque las hojas de su parra atravesaban mansamente la medianera.

De vez en cuando lo espiaba, solo cuando sabía que Daniel estaba construyendo un barrilete bomba.
El seleccionaba la caña tacuara, la más lisa y rebajaba los nudos con un pequeño cuchillo que poseía; desparramados en el patio trasero de su casa estaban el engrudo, el papel berrilete, el piolín y la tijera que le había sacado a su mamá "a escondidas"mientras ella descansaba durante la siesta.
Aunque pasen los años, jamás olvidaré el ritual que practicaba mientras construía el barrilete en el patio sombreado por la parra.

Era de todos los chicos del barrio el más hábil y el que mejor combinaba los colores y su  barrilete tenía los flecos más largos, también era el que mejor lo remontaba... porque toda esa maravilla concluía con  la sincronización de los tiros.... y al final todos sabíamos que su madre al despertar de la siesta descubriría los cajoncitos de su máquina de coser abiertos y vacíos de trapos, porque el barrilete tenía la mejor cola de trapos... la más larga.

Sus manos laboriosas lo fabricaban para que volara, pero no imaginó que llegaría hasta el cristal de mi alma a contra viento y que nunca se perdió porque aún lo conservo.


A su memoria y en agradecimiento por nuestra hermosa  e inocente infancia

Silvana Di Benedetto